Post Germinación: La plántula

Oct18
Post Germinación: La plántula

Inmediatamente después del proceso de germinación de tus semillas, comenzará a crecer y desarrollarse un pequeño tallo con las primeras hojitas verdes… se trata de la primera infancia de lo que será en pocos meses más tu flamante cultivo.

Antes de depositar la plántula en la tierra, el sustrato debe quedar húmedo, pero no encharcado, con el fin de asegurar que la raicilla cuente con oxígeno, elemento vital para su desarrollo. Para el caso de tus variedades autoflorecientes, las macetas deben ser de más de 25 lts. Las fotodependientes, en cambio, requieren macetas de medio o cuarto litro y se recomienda un sustrato esponjoso y aireado.

Es importante identificar cada maceta con la variedad que hayas plantado (y también sugerimos rotular las macetas con los siguientes datos: Nombre, RUT, edad, tipo de planta, número de maceta, fecha aproximada de cosecha e indicar que es para uso personal y próximo en el tiempo, además de contar con una copia impresa de la Ley 20.000).

A continuación, haz un hoyo diminuto con el dedo meñique, coge la semilla germinada con pinzas, y plántala con la radícula hacia abajo. Luego la cubres con un par de milímetros de tierra. Verás en cosa de pocos días cómo asoma la semilla con una parte blanca, que será el futuro tallo de la plántula.

En pocos días más, la “cáscara” de la semilla caerá, y la plántula desplegará sus cotiledones, que son las primeras hojitas falsas que se desarrollan y que aportan nutrientes en la primera etapa. La diferencia que tiene con las hojas reales, es que los cotiledones son redondeados y más gruesos, con forma de lengua verde, y están presentes dentro de la semilla. En la zona superior del tallo, entre ambos cotiledones, se aprecia el primer par de hojas reales diminutas, con los bordes de las hojas en forma de sierra.

Después que el primer par de hojas reales se ha desarrollado, recién las puedes poner al sol, evitando la exposición al sol más abrasador, pues se puede deshidratar. Si el cultivo es en exterior, recomendamos macetas blancas o claras, pues las oscuras y negras levantan mucha temperatura al sol y corres riesgo de recalentar las raíces, provocando primero estrés, y luego daños.

Si aún no tienes resuelto qué tipo de semillas puedes sembrar, no te preocupes, aún estás a tiempo, y puedes visitar nuestra página de morfología, lugar donde encontrarás los diversos tipos de plantas según lo que quieras cultivar; o bien visitar la nutrida galería de genéticas que tenemos a tu disposición. Al mismo tiempo, tenemos un completo abanico de insumos para tu cultivo personal, y artículos de parafernalia para mejorar tu experiencia de consumo.